
Recuerdo que un 26 de abril, cuando lo conocí, el cielo radiante brindaba calor; había luces coloridos en la ceremonia incondicional.
Mi corazón anuncio sin detalles que había llegado un nuevo sentimiento cuyo conquistador era un muchacho súper genial y acababa de sonreírme con rostro angelical. Después de algún momento dicho joven pasó a declamarme palabras agradables; que por supuesto son expresiones sin fingimiento.
Vigilába con recelo las traicioneras miradas, pero cuando el conquistador comenzó a pronunciase me impacto su presencia. Como estaba en la ceremonia, no pude evitar seguir la cadena misteriosa del sentimiento. Algunos amigos creyeron que se trataba sólo de una hipocresía pasajera.
La humildad del muchacho era insólito, pero lo verdaderamente impresionante era su seguridad, su aplomo, la fuerza sobrenatural que reflejaba en su voz...
En ese instante el brillo de un nuevo rayo me iluminó momentáneamente y casi de inmediato se escuchó el silencioso palpitar del corazón.
Comenzamos a charlar, pero ninguno se atrevió cortar la intensidad de la plática. Fue un momento interesante. Mi alma quedo atrapada con la enérgica conversación.
Durante los siguientes días no pude detener la tormenta de emociones contradictorias. Me sentí enamorada, temerosa, feliz.
Imagine que cuando el me conociera, también debía impresionarse. Acerté a ese respecto. Me conocerá ahora, como la ex novicia de la congregación de las “Ursulinas del Sacro Monte de Varallo”…
Compartimos momentos reales, imprescindibles, por el cual nos llevó a comenzar una ligera y bella amistad en el camino del amor.
Al llegar a casa, me encerré en la habitación; confundida, desubicada. La noche me sorprendió antes de sacar alguna conclusión sincera.
No pude apartar de mi mente las imágenes sublimes que vi, regresan una y otra vez. Pero van más allá de un recuerdo momentáneo, pasajero. Son más que una experiencia coherente.
Con el sentimiento perdido a través del sueño abandono la ingenuidad de mi alma, que me impulsaba a confiar en él. De pronto me embarga la intensa sensación de estar apreciada. Me vuelvo hacia la luz y doy un desesperado suspiro al descubrir a mi corazón latir en su figura peculiar.
No logro comprender. Incluso me siento aterrada. Mas tarde entenderé que eso es una muestra del verdadero amor: “Estar ahí, sin importunar, apoyar sin forzar, ofrecer energía espiritual sin obligar, interesarse en el sufrimiento del ser querido pero no intervenir en sus conclusiones de aprendizaje… (C.C.S).”
Los sentimientos son muy profundos. Me animo a mirarlo, escucharlo, incluso amarlo. Realmente me agrada sentirme amada, ser importante para alguien que está dispuesto a desvelarse únicamente por hacerme compañía.
Al pasar los días, me encuentro sentada junto a el en una banca de algún parque, transcribiendo en mi mente, alma y corazón su rostro sin igual.
Yo no sé quién eres
Yo no sé quién eres,
ni cómo te llamas,
no se si eres bueno,
humano y piadoso,
o eres como todos,
como tantos otros,
insensible y falso.
Te conozco apenas,
a través del velo
de mis fantasías,
y mis esperanzas.
Ignoro tu vida,
tus glorias pasadas,
y las ilusiones
que para el mañana
hilvana tu mente
y hasta tu mirada,
me es desconocida,
por que no he tenido,
la suerte de verte,
de cerca la cara.
Sé que puedo amarte
por que me haces falta
y estar a tu lado
cuando tu lo quieras,
y para tu historia
¡Ser todo o ser nada!
no obstante que ignoro
quién eres,
cómo eres...
y cómo te llamas.
…(Martín Galas Jr.)
Unos días después; nuestra tierna felicidad fue interrumpida por una cruel experiencia, el susto que jamás imaginamos vivir... un asalto, bloqueo nuestra mentes queriendo dañar nuestra bella relación.
Me partió el alma verlo en ese estado. Pensé en el terrible dolor que los asaltantes le habían causado. Por otro lado, yo también estaba confundida: El incidente de sabernos asaltado injustamente por aquellos hombres nos ha producido una terrible depresión.
Me cuestioné una y otra vez, ¿Por qué esos hombres fueron tan inconcientes con nosotros?
Pero en fin, gracias a esta cruda vivencia; nuestro amor se ha fortalecido con tal intensidad que sólo Dios puede proteger.
No te des por vencido
No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua, y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza.
(Pedro B. Palacios)

Permanezco quieta con el corazón calido mirando a mí alrededor. ¡Es muy pronto para rendirse! Mi corazón parece a punto de explotar y a la aprensión me ha templado las mejillas: ¡Sé que puedo amarlo! He renunciado a mis anhelos más soñados, he de intentar comenzar con alegría este sentimiento.
Realmente me da gusto que me haya acogido en su corazón, aunque confieso que no esperaba menos…
Decido al fin y, sin pensarlo más, me pongo en su presencia. Como si estuviese a punto del rito en una celebración de bodas, respiro hondo e intento relajarme mientras mi alma se enternece en su maravilloso amor.
Tengo el presentimiento de que ahora las cosas serán diferentes. Jhon, el muchacho conquistador me indica el camino tomándome del brazo y susurrándome al corazón: “Todo ira bien”.
Todo está bajo control. Sé donde voy y sé lo que quiero hacer; descubro en cada palabra que el primer secreto del buen conquistador es sentir con exactitud lo que tiene que expresar y después amar con emoción.
Esta vez conozco a mi amado y poco a poco voy haciéndome parte de su vida.
Algunas semanas más tarde, respiro violentamente, mi buen conquistador en la pieza me mira con ojos desorbitados e inyectados de armonía; parece dispuesto a seducirme, se pone de pie y me alerto al verlo nervioso sobre la cama.
Seguramente es más fuerte y experimentado que yo para la pasión, pero estoy convencida que en el verdadero amor aprenderemos juntos; sin adoptar falsas apariencias e ideas traicioneras.
La curiosidad nos rodea y gritan los sentimientos incitándonos a que nos inundemos en el mar de la pasión. Tengo miedo. No consigo tranquilizarme, trato de ponerme fría, pero el fuego del amor me detiene.
Únicamente escucho voces a mí alrededor confirmándome que esta noche; es noche de amor.
Estoy perdida. Tímida. Confusa. Tengo muchas estrellas paseando en mi cabeza. Mi corazón vibra sin detenerse.
Sí, amo. Amo mucho. Amo tanto que, cuando mi amado encendió el fuego de la pasión, tuve miedo y quise huir. No entiendo. No hace falta. Me esta enseñando, porque he descubierto algo que no sabía. La pureza, la entrega de algo sagrado y mío.
Ahora llevamos con nosotros parte de nuestro pasado. Guardamos un poco del presente. Y construimos un castillo para el futuro.
El deseo profundo, el deseo más real es acercarnos lentamente. A partir de ahí, comenzamos hombre y mujer; entramos en juego: pero lo que sucedió antes, la atracción que nos unió, imposible de explicar. Es el deseo sublime, puro, trascendental.
Nos apasionamos de por vida. Sin meditarlo mucho, llenamos la pieza de frases románticas. Allí estaba mi hombre, que me daba amor y alegría, con él podía ser yo misma.
El me miraba, y en el mundo de la pasión me acariciaba y hacíamos el amor, sudábamos, nos abrazábamos, mezclamos ternura y nobleza, soñamos y nos unimos juntos.
Ciertamente el que observa, y descubre a la persona con la que siempre ha soñado, sabe que la sexualidad sucede antes que el propio sexo. El mayor placer no es el sexo, es el amor con la que se practica. Cuando esta pasión es intensa, el sexo viene a consumar la danza celestial, pero nunca es el punto fundamental.
El que esta enamorado hace el amor todo el tiempo, incluso cuando no lo está haciendo. Es así, cuando nuestros cuerpos se encuentran, es simplemente la gota que colma el vaso.
Podemos permanecer juntos durante horas, incluso días. Podemos empezar la danza un día y acabar al día siguiente o incluso no acabar nunca, de tanto amar (P. Cohelo).
Entonces entendí que estamos hechos el uno para el otro, porque nos iniciamos en el encuentro de las dos almas gemelas, de los fragmentos perdidos.
No sé cuanto tiempo duró, pero todo parecía estar en silencio, en oración, como si el cielo y la vida hubieran dejado de existir, y se hubiesen transformado en algo sagrado, sin nombre, sin tiempo.
Oí sus gemidos y gemí con él, la luna brillaba con fuerza en el sueño, pero ninguno nos importó contemplarlo. Tampoco nos importaba pensar que pensaba el mundo.
Volvimos a abrazarnos y nos quedamos allí. Besos y caricias hicieron la noche más bonita.
Quiero ser en tu vida
Quiero ser en tu vida algo más que un instante,
algo más que una sombra y algo más que un afán.
Quiero ser, en ti mismo, una huella imborrable
y un recuerdo constante y una sola verdad.
Palpitar en tus rezos con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo, complemento de ti.
Una sed infinita de caricias y besos;
pero no una costumbre de estar cerca de mí.
Quiero ser en tu vida una pena de ausencia
y un dolor de distancia y una eterna ansiedad.
Algo más que una imagen, y algo más que el ensueño
que venciendo caminos, llega, pasa y se va.
Ser el llanto en tus ojos, y en tus labios la risa.
Ser el fin y el principio. La tiniebla y la luz.
Y la tierra, y el cielo; y la vida y la muerte.
Ser, igual que en mi vida, has venido a ser tú.
(Martín Galas)

Dentro de mi alma lo bendije, di gracias a Dios por darme la oportunidad de ser la mujer del hombre que amo.
Todo fue un magnifico momento, instantes embellecidos por la fuerza de Dios y el amor sublime que renace de dos corazones para ser uno solo.
Hoy aun estamos juntos, amándonos intensamente, necesitándonos, adorándonos, profesamos un amor inmenso, los sueños acompañan nuestras vidas, un futuro nos aguarda... fundidos en aquella pasión sin limites engendramos el más puro sentimiento de amor…
Vivimos sumidos en la alegría y la felicidad, bendecidos y protegidos por Dios. No entiendo qué ocurre, ni porqué, cómo o dónde…sólo sé que lo amo, esta presente en mi vida y así lo quiero sólo para mí.
Y ahí estaba nuestro protegido corazón. Esto es amor del bueno, algo precioso, algo que quizá nos de fuerza para siempre elevar el vuelo: un sentimiento por la cual renace la melodía del verdadero amor. Estoy muy contenta de amarlo, tanto que podría encender el fugo en plena lluvia. Porque la verdadera naturaleza del corazón se descubre solo en respuesta del alma.
Vivencias inolvidables, momentos únicos e indispensables:
Tiempo de nacer, tiempo de morir, tiempo de matar, tiempo de curar, tiempo de llorar, tiempo de reír, tiempo de odiar, tiempo de amar…
Mi novio eternamente
Comprendo que formas gran parte de mí vida
sé que tal vez nunca estés visible a mi lado
pero también sé que nunca te irás...
Eres el Ángel, el cielo, las estrellas, la luna,
eres la sed de amor
que Dios sembró en mi corazón...
Eres la descripción del amor
aunque nunca haya podido detallarse
ni pueda realizarse jamás:
describir es condicionar y el amor no tiene condición...
La pureza radiante de tu fragancia
me ha transformado en una persona distinta.
Cuando vea una luciérnaga
brillando en la oscuridad
entre el lago de la montaña
te veré a ti...
No podrás marcharte jamás
no te dejaré ir...
Eres mi novio eternamente
todo lo que brote de mi alma
habrá tenido tu imagen
y daré mil gracias a Dios...
Porque después de todo comprendo
que, tú, eres mi gran amor...
que lo que tiene nuestro amor de sincero
vive de lo que tiene inspirado por Dios...
...Yakely...
No somos dueños del sol, ni de la tarde, ni de las olas, ni siquiera de la visión de Dios, porque no podemos poseernos a nosotros mismos… pero, segura si estoy; que somos responsables de lo maravilloso o doloroso que puede ser nuestro camino hacia el amor verdadero.
El verdadero amor permitía que cada uno siguiésemos nuestro propio camino, sabiendo que esto nos une en un mismo final. En el sexo, lleva a la cama sólo el amor y los cinco sentidos ya funcionando. Sólo así experimentamos la comunión con Dios.
Mi alma gemela, “yo sembré mis sueños donde tú estás pisando ahora; pisa suavemente, porque tú estas pisando a mis sueños”.
Los novios se reconocerán entre sí, porque saben que en la historia de la vida está el crecimiento de todo el amor.
Aprendemos a amar… y en el transcurso de nuestra vida seguiremos aprendiendo únicamente a amar… ese es el gran misterio de esta bella historia de: “Amor, Fe y Esperanza”.
- Aramitama = Valor
- Kushimitama = Sabiduría
- Sakimitama = Amor
- Niguimitama = Amistad
“Saranghee yo”
Silencio y Amor...
Solo el silencio es valiente para demostrar...
Que tan dichosa y agradecida vivo hoy en ti.
Dichosa, porque ser tuya es un don mágico de vivir,
Y contigo porque todo lo añora mi alma.
Tras de ti no existen Ángeles...
Tan hermosos y magnánimos como tú.
Y en tú presencia está mi alegría...
alegría, que siempre soñé,
exaltada en una luz brillante: mi amor.
De la gran belleza de un lindo arco iris.
Tú y yo somos, pequeños e invisibles...
luz y oscuridad, fantasía y realidad...
Somos tan extraños como fieles enamorados.
Así es: el silencio va ha demostrar...
que estoy aquí y ahora, cuando simplemente callas…
que estás presente, en tu silencio de amar…
y que nunca estaremos distanciados,
así nunca estés a mi lado…
porque mi amor rompe las fronteras ruidosas,
para cobijarme para siempre en tu misteriosa forma de amarme.
…Yakely…

...Yakely...